lunes, 23 de junio de 2008

¿Qué pasa ahora?





Probablemente, ésta sea mi última intervención en este blog. Siempre que escribí aquí, lo hice porque tenía algo urgente que compartir. Eso me solía pasar tras volver de un viaje o participar en una excavación. Ahora el motivo es distinto, porque lo que me impulsa a escribir es la resaca sentimental que tengo por el final de esta ruta.
Cómo no idelizar este Master después de vivir la aventura de un aprendizaje con treinta y tantos años. De repente, te ves corriendo para no llegar tarde a clase,con tu cuaderno y tus compis ávidos por conversar entre café y café..viaje y viaje..cerveza y cerveza... Cuando lo pienso, me convenzo de que ha sido un regalo. Tal vez por la madurez, ha sido mejor que cuando estudiaba en la Universidad.
Qué decir de mis compañeros...Si penso en ellos, se me ocurre que cualquiera puede ser el personaje de una novela: sois geniales y únicos. A ello se une un equipo cuya mejor baza ha sido estar al frente de esta iniciativa, que para mí significa la dignidad de las Humanidades.
Gracias, gracias, gracias a todos.

miércoles, 26 de marzo de 2008

EL ANUNCIO DE AQUARIUS





"Porque sueño, no lo estoy". Siempre me ha preocupado la delgada línea que separa la cordura de la locura; aquella que distingue un estado de ánimo, el del existencialismo -por ejemplo-, de una patología, la neurosis o la psicosis, entre otros. Según Castilla del Pino, "lo característico de esta última, la psicosis, es la alteración de los juicios de la realidad interna y/o externa, pese a la integridad instrumental (procesos cognitivos, funciones mnésticas, estado de la conciencia o vigilancia)". Es decir, hay una pérdida del sentido de la realidad, y en consecuencia, el individuo que padece la enfermedad o el síndrome, delira.

He querido comenzar este pequeño artículo, que sólo pretende ser una reflexión, con una de las frases que pronuncia el protagnista de Léolo (película de Jean-Claude Lauzon, 1992), y que más me impresionó cuando vi la película -uno de esos films que merecen estar en el olimpo de las obras maestras del cine-: "Porque sueño, yo no lo estoy"; es decir, porque soy consciente de que sueño, no estoy loco; porque soy consciente de mi realidad interna y externa, yo no lo estoy.
Léolo cuenta la historia de un niño nacido en el seno de una familia en Montreal, que decide cambiar su nombre original, el de Leo Lozeau, por Léolo, con la intención de romper los lazos familiares que lo amarran a la locura. Por la misma razón, inventa su procedencia a partir de una extraña inseminación de su madre, por un tomate siciliano, que lo desvincula de la rama paterna, de esa de donde procede la esquizofrenia que asola a su familia. La palabra, a través de la escritura en ese cuaderno que lo conecta con su propia realidad, es uno de los ejes de escape del protagonista, funcionando ésta como restauradora de la locura a la que se ve, inevitablemente, abocado; y también a través del único libro existente en la casa del protagonista, que sirve para calzar la mesa coja alrededor de la cual confluye la familia, y que Léolo lee insistentemente; el mismo que el Domador de Cuentos devolverá a una estantería, después de que los ojos del protagonista queden en el blanco más absoluto del delirio spicótico; tan blancos como el nombre de la niña a la que ama, Bianca. La película pone así el acento en la palabra como conectora o redentora de aquél, que bajo los efectos de un síndrome psicótico, está condenado a perder el contacto con la realidad, aunque finalmente, la redención no sea posible.

Aquarius, sin embargo, en su anuncio, muestra la cara más esperanzadora del asunto. La palabra vuelve a ser protagonista ¿Cómo no va a serlo, si es el vínculo entre un grupo de enfermos mentales que sufren esquizofrenia, síndromes bipolares, etc. con la realidad? Se trata, además, de un vínculo directo, porque se hace a través de una radio que interpela directamente al oyente: Radio la Colifata, de Buenos Aires. Una radio, mediante la cual, este grupo de personas comienza a hablar al mundo; y lo más importante, una radio, a través de la cual, este grupo es escuchado por los demás (más de 4 millones de oyentes). Han encontrado el medio adecuado que les permite escapar o no, de su propia realidad; pasar al otro lado de la delgada línea y conectar con los que allí se encuentran. Y todo ello, según parece, porque "el ser humano es extraordinario", y porque la palabra nos diferencia del resto.

martes, 18 de marzo de 2008

BODA EN LA RIVIERA MAYA

México, Riviera Maya, 21 de Febrero de 2008
El día de la fecha asistí a una boda en la capilla de San Francisco de Asís de Xcaret en Riviera Maya. Esto no dice nada, de no ser porque dicha capilla era una palapa (vivienda maya abierta de planta rectangular, columnas de madera y techo de palma seca), que se encontraba en lo alto de una montaña con el Caribe de fondo. A ello, habría que añadir que la temperatura era perfecta; y todos de blanco, aspirábamos la brisa y escuchábamos a los músicos. El Sol, con su estela rojiza se fue poniendo sobre el Mar, la ceremonia católica concluyó, y cuando nos disponíamos a felicitar a los novios, un hombre pidió la palabra:
"...En el lugar en el que nos encontramos,se hace necesario rendir un homenaje a los mayas...como dijo el poeta: la Luna hay que tomarla a cucharadas pequeñas...quizá por eso, ayer se cubrió en un eclipse...para hoy, como la novia, aparecer en todo su esplendor..."
Aquel hombre continuó, y, en algún momento, sin darme cuenta, me girá hacia la derecha y allí estaba la Luna; rotundamente llena y hermosa, suspendida por el viento sobre el mar, en armonía con la cosmovisión maya.
Entonces; pensé, ésta es la cuadratura del círculo: ritual católico y homenaje a las dioses mayas que nos envuelven. Dos religiones protagonistas; tengo la certeza de haber vivido algo único.

viernes, 15 de febrero de 2008

MUSEO DE ARQUEOLOGÍA "PROFESOR SOTOMAYOR MURO"

Andújar posee un Museo de Arqueología "Profesor Sotomayor Muro". Este empezó sus inicios en 1996 como Sala Arqueológica. Durante años tuvo un gran impulso. Se fundó con motivo del yacimiento arqueológico existente entre el poblado de los Villares y Andújar. En él se encuentran los restos de la ciudad romana de Isturgi. Posee un elemento especial que la diferenciaba del resto de ciudades romanas y es su cerámica; la Terra Sigilata y sus hornos.
Los estudios y excavaciones realizadas se engloban bajo un proyecto de investigación que salvaguarda la Consejería de Cultura y por el que viene luchando durante todos estos años su promotora Mª Isabel Fernández, profesora de arqueología por la Universidad de Granada.
Sin embargo y como amiga me cuenta sus quebraderos de cabeza con el actual equipo de gobierno, ya que para nada la apoya, dándole la espalda y poniénole todas las zancadillas posibles.
De hecho, no sólo le dan la espalda a ella, sino a la propia ciudad, ya que este Museo del que alardean y venden a bombo y platillo en ferias como Fitur, permanece cerrado sin avisar durante periodos alternos así como fines de semana, cuando recortan el personal por falta de presupuesto, creando falsas expectativas para cuantos visitantes se acerca a Andújar para conocer nuestros tesoros y nuestra historia.
Tal es la situación que incluso piezas privadas que estaban en exposición, están siendo retiradas por las personas interesadas. Las estanterías se cubren de polvo y la humedad corroe paneles que se diseñaron en su día con una función didáctica y explicativa.
Esta lamentable situación no es digna de una ciudad como la milenaria Andújar. La política cultural municipal debe de realizar un giro de 360º ya que no sólo afecta al patrimonio sino al turismo, personas que alentadas por conocer nuestro patrimonio, se van no sólo desalentadas sino con una imagen negativa y desmotivadora no sólo ya de la ciudad sino de sus ciudadanos y ciudadanas, que para más inri, permanecen ajenos a esta situación.

domingo, 20 de enero de 2008

A mal tiempo, buena cara

A mal tiempo..., no queda otra, buena cara. Si observamos el balance sobre el sector cinematográfico que el Instituto de Cinematografía y de Artes Audiovisuales (ICAA) ha realizado comparando datos del año 2006 y 2007, no podemos hablar desde una óptica optimista. (Diario Sur.es)

Define un balance negativo. Concluye con que los cines en Andalucía están perdiendo espectadores, recaudación y salas en el año 2007, fundamentalmente en Granada. Panorama similar al nacional.

A modo de ejemplo, Málaga, a pesar de contar con la cuarta posición a nivel nacional en cuanto a la afluencia de público y recaudación, cayó de los 4.726.234 millones en 2006 a los 4.412.110 en 2007. Además, la recaudación disminuyó casi un millón de euros y el número de salas, en 2007 había cinco menos que en 2006.

Y en Sevilla la diferencia de espectadores fue aún mayor entre un ejercicio y otro (442.466 menos en 2007) y la recaudación también descendió en casi un millón de euros.

Así, ante este panorama, o se van encauzando nuevas alternativas que posibiliten al sector cinematográfico ingresos desde otras fuentes y no desde las ya existentes, o mejoramos formas de gestión adecuadas a un nuevo contexto que pide otras formas de disfrutar del ocio, o creamos una política económica basada en la disminución de precios o.....

Pero el optimismo, que no se pierda, por favor.


miércoles, 9 de enero de 2008

LOS CAMINOS DE ROMA

Casi con seguridad, todos los que participamos en este master de Gestión Cultural hemos aprendido a escudriñar más, en el denominado paisaje urbano. Quiero, pues, reflejar la Roma que he descubierto estas Navidades, que no es precisamente la Roma monumental. Es el concepto de la armonía urbanística, lo que me ha impresionado. Una armonía, que respeta, por ejemplo, la altura de los edificios y no se deja invadir por el desarrollismo. Son, además, los rótulos de las calles, a modo de inscripciones romanas en piedra o las tapas de las alcantarillas con el rótulo “S P Q R”. El empedrado de las calles, -que aunque seguro, las calzadas romanas, eran más cómodas para el viandante- hace honor a los antiguos caminos que llevaban a Roma. Otro detalle que me llamó poderosamente la atención fue un Belén colocado en lo alto de un andamio, amén de las fuentes que pueblan la ciudad. La suciedad no es de acumulación -como diría Félix Escrig- sino de Historia y la decadencia es bella. Esto demuestra que no es sólo el patrimonio monumental lo que ha de preservarse, sino la fidelidad a lo permanente. Quizá por ello Roma es la “ciudad eterna” y quizá por ello, Sevilla está perdiendo el anclaje en su pasado para no ir a ninguna parte.

lunes, 24 de diciembre de 2007

FELIZ NAVIDAD

Desde mi amada y bella ciudad os deseo ¡Feliz Navidad!

miércoles, 5 de diciembre de 2007

LA TORRE INDESEADA

Andújar es una ciudad de la campiña de Jaén. Una ciudad de 38.000habitantes. Una ciudad de servicios, con perspectivas de futuro por su propia ubicación junto a la Nacional IV y situadada junto a la vega del Rio Guadalquivir. Su enmarque es inconfundible, máxime cuando se contempla desde los pueblecitos de la campiña.

Su estampa es singular ya que pese a ser una ciudad grande ofrece un paisaje relajado, armónico, sin grandes estridencias, ya que alcanza un alzado máximo de tres plantas y ático. Por tanto, su extensión es pausada, enriquecida en determinados puntos por la altura de las torres de sus iglesias renacentistas y como telón de fondo el azul del cielo y el verdor de de Sierra Morena. Sin embargo los aires contemporáneos y de modernidad, plantean en los nuevos políticos aires de grandeza. El Partido Popular está a favor de la construcción de una torre singular, con una alzada que rompe todos los esquemas estéticos vistos hasta ahora. Según sus argumentos, esta torre significa un elemento de modernidad que atraerá el turismo.


Este argumento no ha sido válido para la ciudadanía que percibe otra serie de intereses distintos a los de crear un edificio singular, ya que no entienden que una mole de estas características puedan ser señas de identidad de su pueblo. Señas de identidad de su pueblo son sus costumbres, sus tradiciones, su patrimonio artístico; iglesias renacentistas, palacios, calles, su cultura en definitiva. Estas señas de identidad son suyas, están orgullosos de ellas, de mantenerlas. Si engancharse a los aires de modernidad, significa romper con su paisaje, con su entorno, con su hábitat, no estan dispuestos a pagar tan alto precio, máxime cuando se vive en una época de globalización. Por ello entienden que lo verdaderamente importante es la recuperación de las tradiciones, de las costumbres... esto sí es un valor añadido para una ciudad, para sus gentes.

Esta presión está provocando que dicho proyecto esté paralizado. Y todo ello porque el pueblo ha reaccionado ha entendido que hay muchas formas de engancharse a estos "aires de modernidad", sin que tengan que romper con sus raíces, con la huella de su pasado.

sábado, 17 de noviembre de 2007

UNA TARDE EN "EL PRADO DE MONEO"

Goya y Velázquez -dos de los accesos de "El Prado" de Villanueva- nos condujeron, a mis acompañantes -Julio, Ángel y Lola-, y a mí, a una de las experiencias más gratas que, en materia estética, he experimentado en estos últimos meses. El acceso por Velázquez desembocó en el nexo de unión entre el museo de siempre y la ampliación del mismo, una sala circular, la de las musas, en la que los estucos rojos de las paredes; las cristaleras mediante las cuales la arquitectura neoclásica y los chapiteles de la Iglesia de Los Jerónimos se hacen presentes en este espacio interno; y las esculturas que presiden éste, incitan al espectador a querer ver más. Después, una especie de girola, inscrita en el edificio profano, da acceso a una arquitectura de líneas rectas en las que los nuevos y viejos materiales conviven en armonía.

Siguiendo el itinerario marcado por el propio diseño arquitectónico, el espectador tiene acceso a las salas donde se expone la colección pictórica y escultórica seleccionada para tal fin. Allí, sobre el magenta y el cyan de las paredes "los Rosales, los Esquivel, los Madrazo, los Haes o los Sorolla -¡qué sorpresa cuando vislumbré Aún dicen que el pescado es caro (1894)!, una de las obras más interesantes, bajo mi punto de vista, del realismo crítico español, que entronca con el realismo francés de Gustave Doré-" entre otros, brillan con luz propia. Es entonces cuando continente y contenido, es decir, arquitectura y pintura, compiten por el primer puesto. Y sin embargo, absorta en mi emoción, comprendo que el equilibrio entre ambas es tan perfecto que cada una cede el puesto de honor a la otra.

No exagero cuando hablo de emoción, créanme, al encontrar frente a mí algunas de las obras más importantes de la pintura española del S.XIX, con sus correspondientes reminiscencias al David de El juramento de los Horacios o al Delacroix de La libertad guiando al pueblo, sin olvidar al maestro alemán David Friedrich. Pero es que además, algunos de ellos, tal es el caso de Doña Juana la Loca (1877) de Pradilla, o El testameno de Isabel la Católica (1877) de Rosales, traen a mi memoria algunas de los films producidos por CIFESA en los años 40, y que se han dado en llamar "cine de cartón piedra" por ser éste el material utilizado para decorar los estudios donde se rodaban dichas películas; y como ejemplos de lo mencionado con anteriodad me remito a dos de las producciones más famosas dentro del panorama cinematográfico español en este género: Alba de América (1951), y Locura de Amor (1948), dirigidas ambas por el cineasta Juan de Orduña; las cuales, dicho sea de paso, serían parodiadas por Berlanga y Bardem en Esa pareja feliz (1951) como muestra de su rechazo al cine afín al régimen fascista, opuesto al realismo que comenzaba a hacer su incursion en nuestro país, a partir de las influencias del neorrealismo italiano, de la mano de cineastas como Nieves Conde o los mismos Berlanga y Bardem. Pues bien, en estos films de corte histórico, no sólo aparece explícitamente la pintura de Pradilla y Rosales, sino que se crean cuadros vivientes fieles homenajeadores de los lienzos anteriormente citados.

Y ya, en la última planta de "El Prado de Moneo", el claustro reelaborado de la Iglesia de los Jéronimos, alberga la obra de uno de los broncistas italianos más importantes de la época de Carlos V, Ponpeo Leoni. Las esculturas rodean la linterna cuadrada de grandes proporciones -una de las joyas, junto con la recuperación del claustro, de esta ampliación- que comunica visualmente este último espacio con la primera planta del mismo, juagando así con la luz, los volúmenes y la percepción del espectador.

Ante este panorama, no era de extrañar que aprovecháramos hasta el último instante en el que las puertas del museo cerraban al público. Y cuando pensamos que ya nuestra visita había concluido, nos encontramos con las impresionantes puertas de bronce de la escultora donostiarra Cristina Iglesias; puertas que son una evocación clara al mundo vegetal y que a mí me parecían las puertas del paraíso.

Si creen que exagero en alguno de los aspectos que he mencionado, vayan y abran sus sentidos al placer que proporciona "lo bello".

sábado, 27 de octubre de 2007

MUESTRA DE ANTONIONI EN SEVILLA

Hoy -27 de Octubre- se inaugura una muestra fotográfica del desaparecido Michelangelo Antonioni. En la muestra podremos satisfacer nuestra curiosidad por lo que se oculta detrás de las cámaras. Algo así como un make in of fotográfico.

Casa de la Provincia, hasta el 18 de Noviembre. De martes a domingo de 10.00 a 14.00 y de 18.00 a 21.00

martes, 2 de octubre de 2007

MASTER EN CINEMATOGRAFÍA


Las Universidades de Córdoba y Málaga han organizado el primer Master en Cinematografía en la Comunidad Autónoma de Andalucía, y por el número de profesionales que participan es un máster novedoso en España. Con él se pretende crear un marco de aprendizaje especializado en Cinematografía con vistas a la adapatación del espacio europeo y al mismo tiempo servir de plataforma para futuros profesionales del medio audiovisual.


sábado, 22 de septiembre de 2007

"EN LA CIUDAD DE SILVIA": ENSOÑACIÓN Y REALIDAD



No es fácil encontrar en las carteleras de nuestras ciudades películas sobre las que poder reflexionar y que, además, supongan un placer para nuestros sentidos; por eso, durante mis breves estancias en Madrid, no desaprovecho la ocasión de acercarme a alguna sala de cine en la que intuyo que estos dos fenómenos se aúnan cuando la luz se apaga y comienza el espectáculo. En mi último viaje a la metrópolis, decidí penetrar En la ciudad de Silvia, el último film de J. L. Guerín, decisión que, a la postre, considero muy acertada porque no defraudó mis expectativas, algo que no ocurre con frecuencia.


El argumento es sencillo, o quizás no tanto. Se trata de un hombre, una mirada masculina por tanto, que busca en cada rostro de las mujeres con las que se cruza a su mujer ideal. El lugar elegido por el cineasta es Estrasburgo, una ciudad medieval, peatonal y silenciosa donde, según el propio Guerín, “era posible crear un relieve sonoro”. Durante tres días, separados entre sí por intervalos de sombras, el protagonista de este film, -me refiero al que aparece en la pantalla, porque, sin lugar a dudas, la acción de la película recae en la complicidad del espectador que la observa, siguiendo las directrices ya marcadas por Bergman, Godard, o Antonioni- proyecta en las páginas en blanco de un cuaderno, instantes fugaces provenientes de aquellos rostros femeninos que encuentra a su paso y que, por algún motivo, le atraen.


La película juega con el suspense; con el suspense abismal que provoca la mirada de un hombre dirigida a una mujer. La cámara, cómplice del mismo, mira con el protagonista, pero también lo mira a él. Los encuadres fijos se suceden mientras el interior de los mismos se transforma haciéndose presente en ellos el tiempo y el juego con la profundidad de campo, alternando el enfoque y desenfoque de la imagen tanto en primer término de la composición como en el último término de la misma. Encuadres que muestran manos que se agitan; labios que se mueven emitiendo sonidos mudos; detalles del pelo, la boca o los ojos de aquéllas, que, sin imaginarlo siquiera, están siendo observadas escrupulosamente. Y mientras esos rostros que se suceden en la pantalla son silenciados, los sonidos de la realidad que envuelve a la ensoñación del protagonista –pakistaníes que venden rosas, acordeonistas rumanos, conversaciones de transeúntes que cruzan las calles, etc.- configuran la banda sonora del film.


Sin embargo, estos encuadres fijos de la primera parte dejan paso a otros móviles cuando el protagonista, entre todos esos rostros femeninos que va diseccionando, descubre uno que le llama especialmente la atención; inicia entonces una persecución por las calles angostas y silenciosas de esta ciudad europea, casi tierra de nadie. Los campos vacíos se suceden y la cámara se detiene en ellos hasta que un personaje ocupa el espacio; y así, entre travellings de acompañamiento y encuadres fijos, el protagonista descubrirá que la mujer a la que persigue resulta no ser quien él cree. Es entonces, cuando la cámara se hace autónoma, y al más puro estilo antonioniano en el final de El eclipse, recorre aquellos espacios en los que ha tenido lugar la persecución.


Señalaría un último detalle que contribuye a que el suspense en el film aumente, la ausencia de nombres propios correspondientes a los protagonistas; sólo a esta mujer imaginaria se le concede entidad en el mismo con el nombre de Silvia; no obstante, hemos de tener en cuenta que no es el único nombre que aparece en el universo diegético de la película. Pero no seré yo quien destruya todo el suspense que la misma genera, así que ese detalle me propongo dejarlo para que lo descubran todos aquellos que quieran aproximarse a En la ciudad de Silvia. Sólo diré, para concluir, que cuando abandoné la sala donde se proyectaba el film, mis sentidos, más sensibles de lo habitual, me hicieron consciente de una realidad que en la cotidianidad se nos escapa.

viernes, 21 de septiembre de 2007

ARQUEOLOGÍA

Este verano he tenido la oportunidad de sumergirme en el maravilloso mundo de Indiana Jones y la Arqueología. Un viaje fallido me llevó a organizarme el verano rápidamente y, buscando, buscando, apareció mi oportunidad:
“Prácticas Arqueológicas de Campo en Excavaciones Abiertas” . Así, el 6 de Agosto comenzó mi aventura y la de ocho licenciados con su carrera recién salida del horno. Ha sido un mes de aprendizaje intenso: calcular niveles, identificar piezas, cavar, calcular hipotenusas…Es curioso, porque cuando lo recuerdo, no pienso en los madrugones, en la espalda doblada, o en el polvo que tragamos. Aparece en mi memoria como algo fantástico, como si la aventura de sumergirse en el pasado y andar pisando por el siglo XVI hubiese sido la realización de un film. Geena Davis dijo cuando acabó de rodar “La isla de los piratas de las cabezas cortadas” -donde interpretaba a la pirata Morgan- “…qué pena que se termine el rodaje y dejar de ser una pirata”.

Tras esta vivencia, sólo me queda hacer una reflexión: se gestiona adecuadamente la cultura para llegar a los individuos o somos los individuos los que movidos por nuestra curiosidad debemos llegar hasta ella. Por qué todos fuimos a ver Indiana Jones o hemos leído “El origen perdido” y tan poca gente tiene la curiosidad de meterse en una excavación –experiencia que recomiendo-.

He escuchado entre los arqueólogos la palabra difusión. Y es que un mundo tan atractivo como el de la Arqueología debe encontrar ese canal de difusión –al margen del cine y la novela- entre la gestión y la curiosidad. Sólo así nuestros sueños de convertirnos en héroes y encontrar tesoros podrán hacerse realidad.

miércoles, 12 de septiembre de 2007

¿UNA CENA EN RATATOUILLE?



Ayer, dos niños a quienes adoro, me llevaron al cine. La película seleccionada fue Ratatouille, la última producción de la compañía Pixar. Allí, en la sala, entre Chetos y refrescos, una rata con ambiciones nos hizo reír, soñar y emocionarnos; el marco elegido París, la ciudad donde todos los sueños pueden hacerse realidad. Y es que Remy, así se llama nuestro protagonista, es una rata de campo cuyo deseo es convertirse en un gran chef aprovechando su talento innato para con el arte culinario.


El sueño americano se pone de manifiesto en cada uno de los segundos de duración del film. El lema, “todo aquel que se lo proponga puede conseguirlo”, se explicita en numerosas ocasiones, comenzando por la frase que da título al libro del gran maestro de la cocina francesa Gusteau, fiel consejero en la sombra de nuestra rata protagonista. La estructura del film, ejemplarmente clásica, pone de relieve la importancia de este héroe peludo que en todo momento sustenta la acción, al igual que cualquiera de los clásicos; pienso en algunos de ellos como Roak, el protagonista de El manantial de K. Vidor. Uno y otro, defienden con valor y coraje aquello en lo que creen consiguiendo finalmente sus propósitos, por mucho que éstos puedan resultar increíblemente inverosímiles. Porque ¿quién podría apostar por el futuro como gran chef de una rata proveniente de las alcantarillas, eso sí, parisinas? Es entonces cuando a una no le importaría ser un animal peludo, si ello lleva implícito el éxito; seguramente porque los espectadores, acostumbrados al relato clásico tradicional, sometidos a los dictados causales y psicológicos propuestos por la narración, poseemos una disposición mental que puede activarse con cualquier film en concreto y contrastarse con él, aunque la idea sea de lo más disparatada.


Esta idea, precisamente, de convertirse uno mismo en el dueño de su destino la pudimos ver recreada en el film Bebe, el cerdito valiente, una producción australiana que cuenta la historia de un cerdito cuyo propósito es convertirse en un perro ovejero, aunque para ello ha de renunciar a sus orígenes. En Ratatouille la cosa se complica cuándo sin perder su entidad como rata, Remy, consigue su sueño. “No importa que seas diferente, ni cuál sea tu procedencia si los demás te ven como tú quieres”. Es entonces cuando entra en escena uno de los personajes más interesantes del film. Desde el lado de las sombras llega Ego –nombre que, por cierto, no responde al azar-, un temido crítico en materia culinaria. Esta especie de Nosferatu, consciente de su poder reclama al misterioso chef una nueva perspectiva, convencido a la vez de no encontrar respuesta. Pero, sorprendentemente Remy con el plato que posteriormente lo haría famoso, el ratatouille, consigue ablandar el paladar y el corazón de aquél que un día hiciera temblar con su pluma los cimientos del restaurante Gusteau. Paradójicamente las necesidades artísticas del crítico se ven satisfechas por una rata, lo que demuestra que el arte puede hallarse en los lugares más recónditos e insospechados, y cuando casualmente nos encontramos con él sólo hay que dejar que invada nuestros sentidos.


He de reconocer, concluyendo, que no soy muy asidua del cine de animación, pero Ratatouille colmó con creces mis expectativas y las de mis jóvenes acompañantes.

sábado, 8 de septiembre de 2007

MEDEM Y EL ETERNO RETORNO




Lejos de hacer la crítica sobre el último trabajo de Julio Medem, Caótica Ana, me gustaría aprovechar estas líneas para realizar un breve análisis sobre aquellas imágenes y conceptos que aparecen en el film susceptibles de ser analizados, sin entrar en disquisiciones subjetivas acerca del mismo.

La película cuenta la historia de Ana, una joven pintora, educada por su padre hippy tras el abandono familiar por parte de la madre de la protagonista. Su hogar, una cueva ibicenca de la que se alejará tras haber sido descubierta por una “cazatalentos” francesa; ésta le propone marcharse a Madrid junto a otros jóvenes de parecidas características para, según ella, estudiar y profundizar sobre aquello que la hace especial. Una vez en allí, Ana conoce a Said, de quien se enamora; y descubre, mediante hipnosis, algunas de sus vidas y, sobre todo, sus muertes anteriores.

El film comienza con una imagen bellísima de una paloma en plano detalle que surca el cielo. Mientras, un halcón espera el momento de ser liberado para atrapar a su presa, la frágil paloma. Sin embargo, sucede algo imprevisible, el animal, en pleno vuelo, suelta sus excrementos encima de su asesino en lo que, casi al final del mismo y en una secuencia que nos conduce de nuevo a este comienzo, será denominado por Ana, la protagonista, como “un gesto poético”. No por ello, el ave portadora de la paz quedará libre de castigo y, finalmente, acabará atrapada entre las garras de la muerte mientras la cámara se detiene en mostrar su agonía.

A partir de entonces, las metáforas se suceden en esta película en la que el tema central es la reencarnación. Sin embargo, ésta termina siendo sólo una excusa bajo la que subyacen, de manera alegórica en muchas ocasiones, otras materias por las que el cineasta donostiarra se ha venido interesando a lo largo de su trayectoria profesional, tales como, la mitología vasca, la filosofía o el arte. Así, la cámara, mediante una panorámica, se desplaza por algunos de los títulos que configuran la biblioteca de Said, un joven refugiado de Tinduf, en el desierto de la Hamada, representante del conocimiento en esta historia.

La protagonista en cambio, no quiere profundizar, no quiere saber nada. Prefiere permanecer, tal y como lo hiciera la diosa Mary, en sus habitáculos subterráneos, ligada a la superficie sólo a través de pozos, simas y cavernas, llenas de puertas que cuando se abren sólo muestran dolor y muerte, y la imposibilidad de unión entre el hombre y la mujer, precisamente porque ser él el destructor de ella. Pero Ana no estará mucho tiempo en el lado de las sombras y, al igual que describiera Platón en el mito de la caverna, la protagonista será introducida por la “madame” o mecenas, como ella misma se autodenomina, hacia el mundo de las ideas y el conocimiento. Al borde del abismo, Ana contempla ese paso intermedio entre el mito y la filosofía, encarnado en unas imágenes que dan cuenta del sol, la luna, la tierra y el agua, y que representan aquello que algún presocrático denominó Teoría de las cuatro raíces, según la cual éstas están sometidas a dos fuerzas, que pretenden explicar el movimiento (generación y corrupción) en el mundo: el Amor, que las une, y el Odio, que las separa.

No obstante, Ana decide dar el salto, y la encargada de guiarla por ese otro mundo, el del conocimiento, es Linda; lo hará mediante un ojo, el de su cámara de vídeo, mostrando a la protagonista la realidad y el dolor que supone liberarse de las ataduras y las cadenas del desconocimiento. Unas pinturas a la cera, de vivos colores y estilo un tanto naif, vinculan a la protagonista con sus vidas anteriores, contrastando así con esas otras que son mostradas a través del ojo de la cámara de Linda y que representan el presente más inmediato.

Huyendo de este dolor al que anteriormente hacía referencia, Ana llega al país de la libertad; allí se reencuentra con sus ancestros y sus orígenes. Para ello habrá de atravesar el mítico paisaje fordiano del desierto de Arizona, con el Monument Valley al fondo, mientras es guiada por Anglo, su hipnotizador hacia la reserva de los hopies donde finalmente parece encontrar su función.

En la última parte de la película, Ana se alza en defensa de aquellos que mueren porque otros así lo han decidido. De esta empresa particular saldrá mal herida, pero victoriosa a la vez. Así es señalado por esa imagen de la Victoria de Samotracia que aparece fugazmente al final del film, subrayando el triunfo en la guerra y la participación triunfante en la vida, de la paloma sobre el halcón, en definitiva, de la vida sobre la muerte.

viernes, 3 de agosto de 2007

MICHELANGELO ANTONIONI HA MUERTO

El día 30 del pasado mes murió Michelangelo Antonioni. Estas palabras hoy aquí quieren ser mi pequeño homenaje a aquél que un día ocupó gran parte de mi tiempo y de mi vida. La noticia me sorprendió en el coche, durante el regreso de mi viaje a Asturias; por supuesto, me sobrecogió, y sentí que algo de mí se iba con él. No diré que gracias a Antonioni aprendí a amar el cine, porque fue mi amor por éste lo que me llevó a concer la obra del gran cineasta italiano y a él mismo; pero en sus films descubrí universos cinematográficos a los que yo había permanecido ajena. A través de sus personajes me adentré en el conocimiento de algunos de los males característicos de nuestra época, la crisis de los sentimientos sobre todo, y pude entender algunos comportamientos inherentes al hombre sin entrar a juzgarlos.

Si tuviera que destacar algo sobre la trayectoria profesional de Michelangelo Antonioni, ello sería su incesante búsqueda de la verdad, en esa idea del propio cineasta de que "el cinematógrafo debe estar más ligado a la verdad que a la lógica"; una verdad reconocida por todos aquellos que han llegado a amar las imágenes que muestran los films antonionianos, así lo demuestran palabras como las que Sophia Loren dedica al maestro en su noventa cumpleaños: "Con tu silencio me has hablado, con tu mirada me has tocado el corazón, con tus manos me has guiado a través de tu verdad".

Según lo que he podido leer, su familia ha confirmado que murió "plácidamente" en un sillón de su casa de Roma, un sillón que yo tuve la suerte de conocer cuando Antonioni me recibió en ella. Aquel día, al adentrarme en la casa del cineasta, después de varios años estudiando su filmografía, me parecía estar profanando un lugar sagrado. Este sentimiento se acrecentó cuando Enrica, su esposa, me dijo, "se encuentra usted ahora mismo en el que ha venido siendo el estudio de Michelangelo durante los últimos cincuenta años" , entonces ella se marchó a buscar al maestro, y mientras los esperaba, me detuve en observar los objetos que poblaban aquel santuario en el que yo me encontraba inmersa. Las paredes estaban forradas de estanterías repletas de libros y de cuadros de Antonioni, algunos de ellos, según me cometó Enrica instantes después, de reciente elaboración. De entre todo aquello que me rodeaba me llamaron la atención tres cosas, una bella colección de pebeteros antiguos, un viejo gato negro que me hizo compañía en los instantes previos a la aparición del cineasta y su esposa, y los libros depositados en aquellas estanterías que amueblaban parte del estudio. Me resultó muy interesante el hecho de que predominaran en la biblioteca del cineasta ferrarés los libros de arte, sobre todo de pintura y arquitectura, incluso más que los referentes a temas cinematográficos. Después de haber observado todo aquello, y de haberme emocionado ante la presencia de aquel hombre tan especial para mí, pregunté a Enrica, ¿qué es el arte para Michelangelo Antonioni? y ella respondió: "El arte para Michelangelo creo que ha sido siempre lo más importante. Él ha estado siempre muy atento al arte que lo rodea, a la pintura, a la música. Cada vez que hace un film no hace otra cosa que adentrarse en aquello que el mundo le ofrece desde el punto de vista artístico".

Así lo percibí aquel día y así lo confirmo hoy. En la obra del artista podemos descubrir un compromiso ético y y estético consigo mismo y con la sociedad; un compromiso que, más allá de convertir su cine en una forma de espectáculo, lo eleva a la categoría artística. De modo que su obra puede ser entendida como un empeño de la inteligencia por comprender y hacer comprender el mundo desde una perspectiva puramente intuitiva. La filmografía de Michelangelo Antonioni es la respuesta de un hombre que ante la presencia devoradora del tiempo y la muerte, ante su angustia y preocupación por inmortalizar su creación artística, entrega al mundo sus joyas más preciadas, esperanzado que, al menos una minoría con intereses parecidos a los suyos, pueda entender aquello que el artista ha cedido a la sociedad con la intención de que aquellos que vean su obra contemplen en ella la eternidad.

Gracias MAESTRO.

sábado, 23 de junio de 2007

LA "DESGRACIA" DE LLAMARSE SADDAM

La película ganadora de la Alhambra de oro de Granada, en la I Edicidón del Festival de Cine de Granada, "Cines del Sur", ha sido Crossing The Dust (A través del polvo) del cineasta Kurdo Amin Korki. Ésta se sitúa temporalmente en el momento en que Irak es liberada del régimen de Saddam Husein, y narra las pocas horas en que dos soldados kurdos, cuya misión es llevar comida a unos compañeros que los esperan, por una broma del destino, encuentran perdido, en un camino polvoriento, de no se sabe en qué lugar de un país extremecido por el dolor, a un niño de cinco años iraquí, llamado Saddam a causa de la recompensa que sus padres recibieron por llamarlo así, que se ha perdido. De los dos soldados, el más joven decide hacerse cargo del niño y encontrar a su familia, mientras el otro reniega de aquel pequeño, perteneciente al pueblo que dejó una herida amarga en su vida.

La película, con claras reminincencias del cine europeo, comienza con la decapitación de una estatua del dictador, Saddam Husein, mientras que una muchedumbre contempla la caída de la cabeza de éste que, finalmente rueda por el suelo. Cuando ví estas imágenes, no pude sino pensar en aquella espectacular caída de la estatua del último Zar de Rusia en Octubre (Eisenstein, 1928). También allí rueda la cabeza del poder; una gran masa de gente, dirigida por el gran cineasta ruso, liliputienses si los comparamos con el tamaño de la estua, se suben literalmente a las barbas y los bigotes del Zar Nicolás II hasta separar la cabeza del cuerpo. El famoso montaje de atracciones de Eisenstein, es utilizado en Octubre para describir la victoria de los bolcheviques en el mes que da título la película, en 1917.

No obstante, los guiños al cine italiano son aún más notables. He leído en varios artículos las comparaciones establecidas por algunos críticos entre la película de Korki y el neorrealismo italiano, especialmente con Paisá de Rossellini, pero yo no me olvidaría de Vittorio de Sica y su Ladrón de bicicletas, eso por lo que respecta a la dramática realidad social que envuelve al film; ni tampoco dejaría de señalar esos ecos de comedia "a la italiana" que hace más llevadero para el público el dolor que subyace en las entrañas del mismo.

El paisaje desértico, el polvo, inevitable en éste, así como el color blanco de la túnica de Saddam, el pequeño intruso, en contraposición con el negro de las burkas de las mujeres, configuran el escenario natural de un pueblo desolado, por el que, a través de los ojos del soldado más joven, pude observar el dolor oculto de unas plañideras iraquíes que lloraban a sus seres queridos ante la sorpresa del joven; entonces pensé que, paradójicamente, sólo la muerte es capaz de igualarnos. Mediante los pocos y bien utilizados flash-bak que utiliza el cineasta kurdo, me trasladé al mundo del horror, el de una guerra que, como todas, no sólo mutila los cuerpos, sino también los corazones de aquellos que, inevitablemente, se ven atrapados por sus garras. No obstante, la película aboga por la bondad humana, aunque para ablandar el corazón del soldado kurdo que odia al pequeño desde el comienzo del film, deba morir aquel otro que no fue capaz de abandonar al niño. Es entonces cuando, tras recoger el cuerpo de su amigo muerto, termina haciéndose cargo de Saddam, mientras una refrescante y milagrosa lluvia -las lágrimas de Alá para los musulmanes- termina empapando el cadáver de aquél que yace en la parte trasera del vehículo que había conducido durante la mayor parte de los setenta y dos minutos que dura el film. Film, que de manera sencilla, sin complejidades formales, llega al fondo de aquellos corazones sensibles que lo contemplan.

He de confesar, que también yo salí del cine convencida de esa bondad humana que subyace en el interior de cada uno de nosotros; claro que eso fue antes de que, unas horas más tarde, un individuo me robara el bolso.


martes, 19 de junio de 2007

SEVILLA CONTARÁ CON UNA CIUDAD DE LA IMAGEN

Las úlitmas noticias en la prensa, nos informan sobre la voluntad del Ayuntamiento de Sevilla, de dotar a la ciudad, en su zona norte, de lo que se ha venido a denominar CIUDAD DE LA IMAGEN, con el objetivo de reorganizar las diferentes y actualmente dispersas, empresas del sector audiovisual, tanto de la ciudad como de su entorno metropolitano.


La intención del Consistorio Hispalense es que hasta Canal Sur Televisión, que actualmente tiene su ubicación en San Juan de Aznalfarache, traslade sus instalaciones allí.


Me ha parecido de interés sacar esta noticia en nuestro blog, ya que viene muy a colación con el tema del diagnóstico que estamos a punto de terminar sobre la Escuela Cinematográfica de Andalucía, donde hemos hecho un amplio estudio del sector audiovisual en la comunidad andaluza, así como de las dos escuelas de mayor importancia a nivel nacional como son la ESCAC y la ECAM, en Barcelona y Madrid respectivamente, realizado por Ana Melendo, miembro de Cultural7. En estas dos grandes ciudades cuentan ya con sus propios parques audiovisuales, en Barcelona las televisiones se concentran en Media Park ( Sant Just Desvern) y en Madrid la podemos encontrar en Pozuelo de Alarcón, dónde se ubica la ECAM.


Seguiremos la evolución de esta noticia, por el interés que suscita para nuestro estudio y para el sector audiovisual en Andalucía.


lunes, 18 de junio de 2007

ALGO SOBRE POESIA CONTEMPORANEA

POESIA CONTEMPORANEA

Quizá haya un gran número de poetas contemporáneos leídos. No conozco la estadística. Pero reinvidico la Poesía que se hace hoy porque en ella me reconozco más que en las rimas de Bécquer. Hablo de poemas urbanos, nocturnos...

Las ciudades sin ti no las recuerdo
Son las flores cerradas del mundo
Las ciudades sin ti no tienen nombre
Las ciudades sin ti no las recuerdo
La noche solitaria que parece
Tan sólo una tiniebla vagabunda
La noche en que no estás tiembla mi noche
Si el vacío me mira con tus ojos
Vale más el vacío que la vida
Si me mira el vacío con tus ojos
La noche en soledad corrompe sueños
La noche en que no estás tiembla mi noche

Felipe Benítez Reyes

Donde también están presenten los encuentros y desencuentros, los amores y desamores; y en definitiva todo lo que demuestra que los tiempos cambian pero la condición humana no:

Si alguna vez sufres -y lo harás-
por alguien que te amó y que te abandona,
no le guardes rencor ni le perdones:
deforma su memoria el rencoroso
y en amor el perdón es sólo una palabra
que no se aviene nunca un sentimiento.
Soporta tu dolor en soledad,
porque el merecimiento aun de la adversidad mayor
está justificado si fuiste
desleal a tu conciencia, no apostando
sólo por el amor que te entregaba
su esplendor inocente, sus intocado mundos.
Así que cuando sufras -y lo harás-
por alguien que te amó, procura siempre
acusarte a ti mismo de su olvido
porque fuiste cobarde o quizá fuiste ingrato.
Y aprende que la vida tiene un precio
que no puedes pagar continuamente.
Y aprende dignidad en tu derrota
agradeciendo a quien te quiso
el regalo fugaz de su hermosura.

Felipe Benítez Reyes

Versos donde reconocerse y curarse; más que en los aburridos libros de Autoayuda. Porque sólo en un poema seguimos encontramos el yo subjetivo. Ese yo que a veces paseamos por la vida sin saber donde posarlo. Podría citar a otros autores, entre ellos Jacobo Cortines, pero les invito a descubrir el suyo. Buceen por los versos que navegan por bares y áticos, descubran la realidad poética del presente y llegarán buen puerto.

jueves, 31 de mayo de 2007

LA POSTMODERNIDAD YA NO ESTÁ DE MODA





La última vez que dejé caer mis huesos en la butaca de un cine fue el domingo pasado con el objetivo de ver Zodiac, el último largometraje (nunca mejor dicho) de David Fincher. Pensé que quizás podría estar de acuerdo con esa parte de la crítica cinematográfica que describe la película como formidable, inteligente, y otros adjetivos de esta índole. Me equivoqué. He de reconocer que el filme, muy "años 70" por cierto, encierra determinados aspectos que pueden resultar de interés, yo destacaría, sobre todo, el tratamiento del tiempo y el retrato sicológico que se hace de cada uno de los protagonistas. Pero si de lo que se trata es de mantener el suspense y la fuerza visual que la primera parte del mismo prodiga, el objetivo no se lleva a término finalmente.


No obstante, a medida que se iban sucediendo los minutos, la película me hacía reflexionar sobre dos cuestiones que durante un tiempo me preocuparon especialmente: la modernidad y la postmodernidad cinematográficas. Curiosamente, mi incursión en el mundo y la historia del celuloide comenzó desde la modernidad, pero para comprender ésta, hube de visitar épocas anteriores de la Historia del Cine y, como no, posteriores a la misma. Sólo entonces pude "entender" qué significó para la ya citada Historia, que personajes como Jean-Luc Godard o Michelangelo Antonioni, entre otros, aparecieran en el panorama cinematográfico internacional.


Se habla de modernidad cinematográfica en Europa, por oposición al clasicismo hollywoodiense, y al igual que sucediera en otros momentos de la historia de la representación, la obra de los autores adscritos a dicha modernidad aparece en un momento agitado y complejo, en el que la búsqueda de lo nuevo convive con la permanecia del pasado. Roland Barthes, hablaría de lo Moderno como "una dificultad activa para seguir los cambios del Tiempo, ya no solamente a nivel de la gran Historia, sino también en el interior de esa pequeña historia cuya medida es la existencia de cada uno de nosotros".


Y mientras que la modernidad abogaba por una racionalidad objetiva, la postmodernidad se decanta por el escenario del horror devolviendo al espectador una inscripción desimbolizada de su subjetividad. El héroe clásico que en la modernidad se desmorona, es sustituido en la postmodernidad por el psicópata. Pero tal vez ya no sea suficiente esta sustitución para captar la atención del espectador y haga falta algo más que transgredir las normas de la narración clásica para conseguirlo. Se me ocurría contemplando estas imágenes que propone Zodiac, que quizás la postmodernidad ya no está de moda; que lo postmoderno ya forma parte del pasado, y que la insistencia en los finales abiertos y la deconstrucción del relato, nos deja indiferentes a muchos de los espectadores que nos acercamos a las salas de los cines esperando encontrar algo nuevo. Y es que, al fin y al cabo, las imágenes que construye la postmodernidad, por muy apocalípticas que sean, no pueden competir con esas otras que, desde nuestros televisores, penetran en el comedor, la cocina o el dormitorio de cada uno de nosotros. Quizá uno de los caminos alternativos a la postmodernidad, sea la vuelta al pasado, a la construcción de un relato; no lo sé. Sólo sé que a algunos cineastas les funciona esta última fórmula. Recordemos si no cómo el género del Thriller es abordado con éxito por otro cineasta contemporáneo ejemplarmente fordiano, Clint Eastwood en Mystic River (2003).